Cuba luz del mundo

miércoles, noviembre 29, 2006

Fidel es un volcán de sabiduría y de ternura

Mensaje del Comandante en Jefe a los participantes en la celebración de su 80 cumpleaños

Fidel agradeció la generosidad de amigos de todo el mundo que vinieron, convocados por la Fundación Guayasamín, a festejar su onomástico, y afirmó que Guayasamín logró sintetizar muchas de las mejores virtudes de los presentes
29 de noviembre de 2006 01:14:41 GMT

Queridos compatriotas y queridos amigos de todo el mundo:

En este período he trabajado intensamente para garantizar en nuestro país los objetivos de la Proclama del 31 de julio.

Ahora nos encontramos frente a un adversario que ha conducido a Estados Unidos a un desastre de tal magnitud, que casi con seguridad el propio pueblo norteamericano no le permita concluir su mandato presidencial.

Al dirigirme a ustedes, intelectuales y personalidades prestigiosas del mundo, estaba ante un dilema: no podía reunirlos en un pequeño local. Sólo en el teatro Carlos Marx cabían todos los visitantes, y yo no estaba todavía en condiciones, según los médicos, de afrontar tan colosal encuentro.

Opté por la variante de hablarles a todos utilizando esta vía. Es conocido mi pensamiento martiano sobre las glorias y los honores, cuando él dijo que todos cabían en un grano de maíz.

La generosidad de ustedes realmente me abruma. Son tantas las personas que me gustaría mencionar aquí, que nuevamente opto por no hacerlo, y les pido perdón por mencionar un solo nombre: el de Oswaldo Guayasamín, porque él logró sintetizar muchas de las mejores virtudes de los aquí presentes.

Me hizo cuatro retratos. El primero que pintó, en 1961, se perdió. Lo busqué por todos los rincones posibles y nunca apareció. Cuánto sufrí cuando supe qué clase de persona excepcional era Guayasamín. El segundo fue en 1981 y se conserva en la Casa Guayasamín en La Habana Vieja. El tercero, en 1986, se conserva en la “Fundación Antonio Núñez Jiménez de la Naturaleza y el Hombre”. Qué lejos estábamos él y yo, cuando nos conocimos, de imaginar que el cuarto retrato sería su regalo de cumpleaños en agosto de 1996.

Cuán inspiradas fueron sus palabras cuando dijo: “De Quito y en cualquier rincón de la Tierra dejen una luz encendida, que regresaré tarde”.

De Oswaldo Guayasamín escribí un día, al inaugurar la Capilla del Hombre: “Fue la persona más noble, transparente y humana que he conocido. Creaba a la velocidad de la luz, y su dimensión como ser humano no tenía límites.”

Mientras el planeta exista y los seres humanos respiren, la obra de los creadores existirá.

Hoy, además, gracias a la tecnología, las obras y los conocimientos que el hombre ha creado a lo largo de miles de años están al alcance de todos, aunque aún no se conozcan los efectos que tendrán sobre los seres humanos las radiaciones de miles de millones de computadoras y teléfonos celulares.

En días recientes la prestigiosa organización Fundación Mundial para la Vida Silvestre (WWF International por su sigla en inglés), radicada en Suiza y considerada mundialmente como la más importante ONG que controla el medio ambiente global, declaró que el conjunto de medidas aplicadas por Cuba para proteger el medio ambiente la convertían en el único país de la Tierra que cumple los requisitos mínimos de desarrollo sostenible. Esto constituyó un honor estimulante para nuestro país, pero de escasa trascendencia mundial, dado el peso de su economía. Por ello, el pasado día 23 envié un mensaje al Presidente Chávez que decía:

“Querido Hugo:

“Al adoptar un Programa Integral de Ahorro de Energía, te convertirás en el más prestigioso defensor mundial del medio ambiente.

“El hecho de ser Venezuela el país de mayores reservas de petróleo es de enorme trascendencia y te convertirá en un ejemplo que arrastrará a todos los demás consumidores de energía a hacer lo mismo, ahorrando sumas incalculables de inversión.

“Al igual que Cuba, productora de níquel, puede movilizar recursos por miles de millones de dólares para su desarrollo, Venezuela, con sus exportaciones de hidrocarburos, podría movilizar millones de millones.

“Si los países industrializados y ricos lograran el milagro de reproducir en el planeta, dentro de varias decenas de años, la fusión solar, destrozando antes el medio ambiente con emanaciones de hidrocarburos, cómo los pueblos pobres, que constituyen la inmensa mayoría de la humanidad, podrán vivir en ese mundo.

“¡Hasta la victoria siempre!” Por último, entrañables amigos que nos han hecho el inmenso honor de visitar nuestro país, me despido con gran dolor por no haber podido darles personalmente las gracias y abrazar a cada uno de ustedes. Tenemos el deber de salvar nuestra especie.

Firma de Fidel Castro Ruz










Fidel Castro Ruz
28 de noviembre del 2006

martes, noviembre 28, 2006

Destacadas personalidades participarán en el Coloquio Internacional Memoria y Futuro: Cuba y Fidel

Cuadro de Fidel que pintara el afamado artísta plástico Oswaldo Guayasamín
Foto: Ahmed Velázquez

El evento comenzará mañana en el Palacio de Convenciones. Tomarán parte más de
1 800 personalidades, procedentes de 80 países. Hijos del desaparecido pintor ecuatoriano Oswaldo Guayasamín, y funcionarios de la Fundación que lleva su nombre, dan los últimos toques al coloquio, a la exposición Un Abrazo de Guayasamín para Fidel, y al concierto Todas Las Voces, Todas, que tendrán lugar en La Habana desde hoy hasta el 1ro. de diciembre.

28 de noviembre de 2006 04:25:03 GMT

Numerosas personalidades de diferentes países continúan llegando a Ciudad de La Habana para participar en el Coloquio Internacional Memoria y Futuro: Cuba y Fidel que sesionará a partir de mañana en el Palacio de Convenciones, y que forma parte del homenaje organizado por la Fundación Guayasamín a nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro, por su 80 cumpleaños.

Entre las figuras representantes del pensamiento, las artes y la política se halla Rodrigo Borja, ex presidente de Ecuador; el sociólogo belga Francois Houtart; la prestigiosa periodista argentina Stella Calloni; la intelectual brasileña Marilia Guimaraes y la argentina Hebe de Bonafini, presidenta de las Madres de la Plaza de Mayo, informó la Televisión cubana citada por la AIN.

También arribó una brigada internacional integrada por cerca de 200 amigos de Cuba procedentes de 31 países, según dio a conocer PL.

Entre quienes llegaron a la capital cubana durante el fin de semana se encuentran el escritor ecuatoriano Jorge Enrique Adoum, el poeta brasileño Thiago de Mello; el italiano Gino Doné, quien se sumó en México al Movimiento 26 de Julio y participó en la expedición del Granma; y el intelectual y político mozambicano Marcelino dos Santos, miembro del Comité Central del FRELIMO.

Asimismo lo hicieron Nayef Hawatneh, secretario general del Frente Democrático para la Liberación de Palestina; y Tomás Borge, de la Dirección del Frente Sandinista de Liberación Nacional, de Nicaragua.

Ellos componen la avanzada de las más de 1 800 personalidades, procedentes de 80 países, que tomarán parte en el evento, según se informó en la Mesa Redonda de ayer.

Hijos del desaparecido pintor ecuatoriano Oswaldo Guayasamín, y funcionarios de la Fundación que lleva su nombre, dan los últimos toques al coloquio, a la exposición Un Abrazo de Guayasamín para Fidel, y al concierto Todas Las Voces, Todas, que tendrán lugar en La Habana desde hoy hasta el 1ro. de diciembre.

Seguirá la lucha hasta que se haga justicia

El General de Ejército Raúl Castro Ruz presidió el acto político por el Aniversario 30 del Crimen de Barbados

Joel Mayor Lorán
Joel@granma.cip.cu

Foto: RICARDO LÓPEZ HEVIAEl gobierno norteamericano no dejó un solo día de amparar a los asesinos, para evitar la justicia. Tratan de eludir el juicio porque temen que saldrían a la luz las relaciones del gobierno con los terroristas, afirmó Ricardo Alarcón de Quesada, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el acto político conmemorativo del Aniversario 30 del Crimen de Barbados.

Durante la ceremonia presidida por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Segundo Secretario del Partido, se mostraron documentos desclasificados que delatan los vínculos de las administraciones estadounidenses con los actos terroristas cometidos por Orlando Bosch y Luis Posada Carriles.

El titular del Parlamento cubano explicó que nadie como la Casa Blanca sabía de sus planes, incluso antes de la voladura del avión de Cubana.

Foto: RICARDO LÓPEZ HEVIALucharemos incansablemente para que se haga justicia a las víctimas del terrorismo en nuestro pueblo, para que se castigue a los cómplices y encubridores, y para derrotar una política que ha ocasionado sufrimiento a varias generaciones de cubanos, añadió Alarcón.

Por otra parte, expuso que aunque se haya lanzado la idea de una jornada internacional por la liberación de nuestros Cinco Hermanos, del 11 de septiembre al 6 de octubre, esta aún no termina. Esa batalla solo puede concluir el día en que los Cinco estén aquí de vuelta y los terroristas en la prisión.

Alarcón aseguró que si Fernando González hubiera infiltrado hace 30 años el grupo terrorista de Orlando Bosch, como lo hizo después y por eso está sufriendo su condena, "esas lágrimas, ese dolor que nos recordó a todos la hija de ese heroico capitán de aviación cubano, las lágrimas y el dolor de los familiares de las otras víctimas, no hubieran tenido lugar".

En el acto intervino Lucía Pérez Rodríguez, a nombre de los familiares de las víctimas del crimen de Barbados; Nordiel Andrés Ascunce, sobrino del mártir, en representación de los familiares víctimas del terrorismo; y Magalys Llort, madre del Héroe Fernando González.

Estaban presentes miembros del Buró Político, del Secretariado y del Comité Central del Partido; de los Consejos de Estado y de Ministros, y de las organizaciones políticas y de masas.

lunes, noviembre 27, 2006

Fidel, el mayor y más lúcido político

Declaraciones del político y escritor chileno Volodia Teitelboim

CUERNAVACA, México (SE).— "Fidel Castro es el mayor, el más lúcido político del siglo XX. He estado siempre con su noble causa", declaró el escritor y político chileno Volodia Teitelboim en una entrevista publicada ayer domingo por el diario mexicano La Jornada de Morelos.

Volodia Teitelboim.

En una extensa plática con el periodista Mario Casasús, Teitelboim, quien cumplió 90 años y cuenta con una extraordinaria hoja de servicios revolucionaria y una apreciable obra literaria, afirmó: "Fidel se ha esforzado por organizar oportunamente los relevos de la Revolución cubana. Su presencia y balance encabezan el máximo acontecimiento en los anales de una justicia para una América Latina contemporánea, que comienza a despertar. La Historia sigue su curso y el siglo XXI tendrá sin duda presente y vivo el gran aporte, la contribución fundamental de Fidel Castro a la civilización humana. Se palpa en todos los espacios. El futuro lo tiene como uno de sus más inspirados, ardorosos y nobles constructores de una nueva etapa que ya asoma en el horizonte latinoamericano".

domingo, noviembre 26, 2006

Juristas por la liberación de los cinco héroes

Juristas por la liberación de los cinco héroes

Lourdes Pérez Navarro
lourdes.p@granma.cip.cu

Ricardo Alarcón de Quesada, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, llamó a multiplicar la solidaridad mundial por la liberación de nuestros Cinco héroes encarcelados injustamente en los Estados Unidos, y a participar en la Jornada Internacional que se desarrollará del 12 al 27 de diciembre próximo, al cumplirse cinco años de que René, Gerardo, Fernando, Ramón y Antonio pronunciaran sus heroicos alegatos de defensa.

Al intervenir ayer en la clausura del VIII Congreso Internacional de Ciencias Penales, Alarcón denunció el silencio que se cierne sobre el caso en los medios de comunicación estadounidenses, a pesar de que nuestros compatriotas llevan más de ocho años encarcelados en ese territorio.

Exhortó a la lectura de los documentos del proceso. Así, dijo, "van a comprender la injusticia cometida y la hazaña realizada por ellos, con la certeza de que algún día alcanzaremos la justicia, con la esperanza de que cada vez se incorporen a este reclamo más juristas y personas decentes del mundo. Esto tiene mucho que ver con la lucha verdadera contra el terrorismo que requiere consistencia, integridad, honestidad; requiere extirpar completamente la manipulación de este tema".

Anteriormente el doctor Rodolfo Dávalos, profesor titular de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, al referirse al estado actual del proceso explicó que los abogados de la defensa ya presentaron el resumen de sus argumentos solicitado por la Corte.

Juristas por la liberación de los cinco héroes

Lourdes Pérez Navarro
lourdes.p@granma.cip.cu

Ricardo Alarcón de Quesada, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, llamó a multiplicar la solidaridad mundial por la liberación de nuestros Cinco héroes encarcelados injustamente en los Estados Unidos, y a participar en la Jornada Internacional que se desarrollará del 12 al 27 de diciembre próximo, al cumplirse cinco años de que René, Gerardo, Fernando, Ramón y Antonio pronunciaran sus heroicos alegatos de defensa.

Al intervenir ayer en la clausura del VIII Congreso Internacional de Ciencias Penales, Alarcón denunció el silencio que se cierne sobre el caso en los medios de comunicación estadounidenses, a pesar de que nuestros compatriotas llevan más de ocho años encarcelados en ese territorio.

Exhortó a la lectura de los documentos del proceso. Así, dijo, "van a comprender la injusticia cometida y la hazaña realizada por ellos, con la certeza de que algún día alcanzaremos la justicia, con la esperanza de que cada vez se incorporen a este reclamo más juristas y personas decentes del mundo. Esto tiene mucho que ver con la lucha verdadera contra el terrorismo que requiere consistencia, integridad, honestidad; requiere extirpar completamente la manipulación de este tema".

Anteriormente el doctor Rodolfo Dávalos, profesor titular de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, al referirse al estado actual del proceso explicó que los abogados de la defensa ya presentaron el resumen de sus argumentos solicitado por la Corte.

sábado, noviembre 25, 2006

A toda máquina, rumbo a Cuba

Heberto Norman Acosta
Investigador histórico Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado

(Tomado del libro La palabra empeñada)

Todos descienden de los vehículos y aguardan unos minutos en un pequeño bosquecito, hasta emprender el camino a pie y en silencio, guiados por algunos compañeros. Llovizna constantemente y hace mucho frío. Los zapatos se hunden en el fango. En pequeños grupos avanzan por los oscuros callejones, guiados por compañeros apostados a cierta distancia. Desde su llegada, Juan Manuel Márquez colabora también en esta tarea.

Miguel Saavedra, Cándido González, Fidel Castro y Faustino Pérez (de izquierda a derecha), durante los últimos días en México.

Poco después, arriban también al punto indicado en la carretera los autos que conducen a los combatientes procedentes de Veracruz y Xalapa, los dejan en la cuneta, sacan todo lo que llevan de los maleteros y comienzan a caminar en fila, bajo una fría llovizna. Norberto Collado y un grupo caminan hasta encontrar un compañero armado y con capa que en la oscuridad les indica que continúen por allí directo. Arnaldo Pérez camina unos doscientos metros aproximadamente, cuando se encuentra la primera posta, en una montecito. No puede identificar quién es, pues está oscuro. Tiene un arma en la mano, al parecer una Thompson, y le dice que siga. Y cuando camina un tramo más, encuentra otra posta. Así va encontrando varias postas en el camino.

Algo más tarde, llega al punto indicado en la carretera el auto que conduce al grupo integrado por Ernesto Guevara, Calixto García, Roberto Roque y otros combatientes. Está oscuro y con el primer compañero que se encuentran es con Juan Manuel Márquez, quien les hace señas y los orienta hacia el lugar donde están concentrados los compañeros. A lo largo de todo el trayecto hasta el río, varios compañeros les señalan la ruta. Para Calixto García son como sombras que mueven un brazo, indicándoles seguir el camino.


Fidel, Raúl y otros expedicionarios a bordo del Granma en 1974, durante su última travesía en la bahía de La Habana antes de ser preparado para exponerlo permanentemente en el Museo de la Revolución.

El grupo de treinta y dos combatientes procedentes del rancho de Abasolo, que aquella tarde partiera en distintos ómnibus de la ciudad de Tampico, arriba cerca del anochecer a la ciudad de Tuxpan. Los que llegan más temprano alquilan algunas habitaciones en el hotel Europa, cerca de las márgenes del río, donde dejan el equipaje. El resto sólo permanece allí algunas horas. Faustino Pérez y José Smith Comas se adelantan y cruzan primero el río en el propio ómnibus con la patana hasta Santiago de la Peña, para explorar la ruta. Faustino es el único del grupo que estuvo anteriormente en el lugar y sirve de guía. Caminan hasta la orilla del río, donde está atracado el yate Granma, y luego regresan en busca de los compañeros. Cuando Faustino y Smith retornan a Tuxpan, los combatientes de su grupo continúan arribando sucesivamente en ómnibus. De inmediato, se inicia el cruce del río en pequeños botes que alquilan, algunos con techos de lona.

Luego de aguardar algún tiempo por el cruce de los primeros grupos hasta la margen del poblado de Santiago de la Peña, Faustino Pérez y otros combatientes cruzan el río y suben por la calle Nacional hasta llegar a Benito Juárez. Durante el trayecto colocan compañeros de posta para que indiquen el camino a los demás. Tuercen hacia el río y por una calle muy fangosa avanzan unas cuatro cuadras, hasta llegar a la casa. Uno tras otro, pequeños grupos de combatientes cruzan en bote el río Tuxpan, hasta llegar a la oscura calle en el punto convenido donde ocultas postas les señalan el camino. El silencio de la noche solo es roto por el persistente ladrido de los perros de la vecindad.

La noche transcurre con gran actividad en el lugar donde se encuentra atracado el yate Granma. Se suben a bordo maletas con armas, paquetes de uniformes, equipos y los pocos alimentos que se pudieron conseguir en el último momento para la travesía. Cubierto con una oscura capa que lo protege de la persistente llovizna y una subametralladora Thompson en la mano, Fidel Castro supervisa el paso de los hombres y bultos que por el largo tablón penetran en el barco. Por el fangoso sendero hacia la casa, continúan avanzando distintos grupos de combatientes. No se puede perder ni un minuto. Todo lo ha hecho coincidir el líder revolucionario para que simultáneamente lleguen al punto de partida los distintos grupos, evitando así la concentración de hombres y armas hasta el momento final.

Cuando Arsenio García y sus compañeros llegan aproximadamente a las 9:00 de la noche, está lloviendo y la noche es muy oscura. Fidel, envuelto en su capa negra y con la Thompson apoyada sobre la pierna derecha, les indica que aborden el barco por el tablón apoyado desde la orilla hasta la banda de la embarcación. Por las luces de la orilla opuesta reflejadas en el río, pueden divisar la silueta del Granma. Y así, uno a uno van pasando con cuidado por la tabla y abordando el barco, que aún está casi vacío. Haciendo el menor ruido posible, Arsenio y otros combatientes comienzan a ordenar dentro de la embarcación las cajas de municiones, los fusiles, las provisiones y todo lo que integra el equipo bélico, para aprovechar al máximo el poco espacio disponible.

Uno de los más activos aquella noche es el mexicano Antonio del Conde, que sin descanso va una y otra vez al barco cargando distintos bultos y acomodando a los combatientes que llegan en el reducido espacio disponible. Por último, penetra en la embarcación para armar las pocas subametralladoras Thompson de que se disponen y algunas pistolas, así como llenar sus cargadores, en previsión de alguna contingencia durante la salida.

Dicha tarea la realiza el Cuate auxiliado por Arsenio García y otros combatientes. En el camarote delantero abren una de aquellas maletas y comienzan a armar las Thompson. El mexicano Guillén Zelaya se pone también a llenar peines de pistolas Star 38, en el camarote principal del barco. Todo lo hacen en absoluto silencio. Después siguen llegando compañeros, pero ellos siguen llenando peines de balas.

En un oscuro bosquecito junto al río se congregan algunos grupos recién llegados. Se suceden unos y otros abrazos silenciosos de los que desde hace algún tiempo no se ven, mientras observan a pocos pasos algunas sombras que se mueven cargando bultos hacia la pequeña embarcación, cuya blanca silueta se refleja a medias en el agua. Otros grupos que arriban al lugar penetran directamente en el interior de la nave, que pronto se ati-borra de hombres en silencio. Durante algún tiempo, continúan saliendo de allí algunos combatientes cargados de bultos hacia el barco. Sin embargo, la mayor parte no entra a la casa, sino que la bor-dean y son enviados directamente a abordar la embarcación.

Melba Hernández llega al lugar acompañada por Jesús Montané y Rolando Moya. En la oscuridad del embarcadero, Fidel la reconoce y le dice que ha llegado el momento. Y cuando le pregunta qué le parece el barco, Melba todavía no ha logrado distinguir la embarcación. Al ver por fin la silueta del Granma, Melba pregunta asombrada si es realmente aquel. Parece imposible para ella que aquel pequeño yate pueda trasladar tantos hombres y armas. Cuando le pregunta a Fidel cuántos hombres van, este le expresa tranquilizándola que cerca de noventa. Melba insiste si está seguro, pero Fidel reitera la cifra y agrega con optimismo que no importa la cantidad de hombres ni las dificultades que tiene el yate con los motores, pero está seguro que la embarcación llega a las costas de Cuba.

También arriba al lugar el ingeniero Alfonso Gutiérrez, Fofó, y su esposa Orquídea Pino, acompañando a los combatientes Juan Almeida, Universo Sánchez y Onelio Pino. Estos últimos abordan de inmediato la embarcación, mientras Fofó regresa nuevamente a Poza Rica, en busca de unos equipos de comunicación. Se trata de unos walkie-talkies que enviara con un hombre a Poza Rica y, luego de recogerlos, regresa a Santiago de la Peña. Al llegar a un punto en la carretera donde hay una gran valla anunciadora, detiene el ve-hículo y monta Cándido González, quien lo aguarda. Cándido toma el volante y lo conduce hasta el embarcadero. Pero debido al mal estado en que se encuentra el camino y la premura, toma por una vía transversal con las luces encendidas. Se produce un momento de tensión en el embarcadero. Las postas, alarmadas ante la llegada de aquel inesperado auto que no cumple con la consigna establecida de avanzar con las luces apagadas, se lanzan al suelo ocupando posiciones con sus armas. El auto avanza por el estrecho camino directamente al embarcadero. La noche es muy oscura y los potentes reflectores del auto impiden distinguir a sus ocupantes. Ya casi el auto frente a ellos, Fidel Castro se acerca en medio de la oscuridad al lugar, preguntando en voz baja quiénes son. Inmediatamente Fofó y Cándido se identifican y las cosas no pasan de ahí.

Cuando concluye la carga de la mayor parte de las armas, el parque, los equipos y el escaso alimento conseguido, comienzan a entrar en el barco los últimos grupos de combatientes que aguardan en el interior del almacén.

Luego de despedirse de su esposo Reinaldo Benítez, la mexicana Piedad Solís busca en la oscuridad algún rostro conocido. No sabe aún, después de salir la expedición, con quién regresará a la capital mexicana. Preguntó a Orquídea Pino con quién regresa y esta le responde que con ellos. Piedad entonces le da una maleta toda desvencijada que trae para guardar en el auto y, al abrir el maletero, advierten que han dejado olvidados los suministros de comida que compraron para llevar en el barco.

Ya en esos momentos, la tripulación del yate se encuentra en el puente de mando, integrada por Onelio Pino, de capitán; Roberto Roque, segundo capitán y piloto; el dominicano Ramón Mejías del Castillo, Pichirilo, como primer oficial; Arturo Chaumont y Norberto Collado, timoneles; Jesús Chuchú Reyes, como maquinista, y el radiotelegrafista de la expedición Rolando Moya.

Mientras Chuchú Reyes sube y baja de las máquinas, alzando la voz para que los compañeros se quiten del medio, Roberto Roque cambia impresiones con Onelio Pino. Luego de revisar todo y comprobar que en realidad no falta nada en el barco, entonces Pino en el puente pregunta a Roque qué le parece, pero este no se atreve a responder, pues está decidido a partir en aquel barco como quiera que sea.

A estas alturas, casi la totalidad de los combatientes se encuentran dentro del barco. Una vez más Fidel mira su reloj con preocupación. Aún no han llegado Héctor Aldama y sus compañeros. Tiempo después conocerá de la lamentable confusión que impidió que fuesen avisados. Pero en esos momentos hay que tomar una rápida decisión. Ya cerca de las 12:00 de la noche, preocupado por la tardanza de Aldama, Fidel envía a Bermúdez con otro compañero a buscarlo. Salen por un costado de la casa y caminan hasta la entrada del pueblo. Están un rato esperando y, al ver que Aldama no llega, regresan y lo informan a Fidel.

Fidel Castro mira una vez más el reloj y desiste de aguardar más por los que faltan. Luego de mandar a retirar las postas a lo largo del camino de acceso al embarcadero, un último abrazo a Melba y los amigos que acuden a despedirlos. Entonces toma la Thompson que lleva Bermúdez, le hace una seña al combatiente para que lo siga y entra por el tablón a la embarcación. Ya dentro, Fidel le da instrucciones a Chuchú Reyes, que está en la escotilla, para arrancar los motores.

Cerca de las 2:00 de la madrugada del domingo 25 de noviembre de 1956, se sueltan las amarras y el yate Granma echa a andar sus motores. Con alguna dificultad se separa la embarcación del atracadero y pone rumbo río abajo por el amplio canal, con las luces apagadas. A bordo los ochenta y dos expedicionarios mantienen absoluto silencio para no llamar la atención de las postas mexicanas, que a pocos metros custodian una enorme patana.

Al inicio, Fidel ordena arrancar el motor de la izquierda y maniobrar para apartarse de la enorme patana maderera atracada a estribor y poder salir. Todo en silencio y la oscuridad más completa. Pero después que se apartan un poco de la orilla, arrancan los dos motores e inician la trayectoria por el río. El diario de campaña que por entonces comienza a escribir Raúl Castro anota: A la 1:30 ó 2 de la mañana partimos a toda máquina.

Poco antes, Fidel en el interior del barco da las últimas orientaciones. Si los sorprenden durante el trayecto del río, saldrán de todas formas, incluso a tiros. Ya ha seleccionado a algunos combatientes que se ocuparán de mantener la disciplina a bordo, a los cuales entregó las tres Thompson y algunos fusiles. Nadie debe fumar ni encender un fósforo. Cuando arrancan los motores, Fidel ordena que ocupen distintas posiciones en el barco. Arsenio García se coloca en la banda de babor del yate, agarrado de una de las ventanas por fuera de la cabina, para vigilar esa orilla durante el trayecto por el río.

En el improvisado espigón de Santiago de la Peña, cinco personas observan alejarse la blanca silueta del yate Granma por el río, entre la oscuridad y la lluvia: Melba Hernández, Piedad Solís, Alfonso Gutiérrez, Fofó, su esposa Orquídea Pino y Antonio del Conde, el Cuate.

Entre otras tareas a ellos encomendadas, el mexicano Antonio del Conde se dispone a cumplir al pie de la letra las instrucciones dadas por Fidel, de seguir por tierra la ruta aproximada del Granma, en previsión de cualquier imprevisto. Así, acompaña el barco hasta que se pierde prácticamente en las escolleras. Regresa a la casa de Santiago de la Peña inmediatamente, donde esconde en un garaje cuatro o cinco autos que dejan abandonados algunos compañeros. Después de un rato, toma su coche y se va a Ciudad México, para entregar las llaves de los autos al ingeniero Fofó Gutiérrez, para que vayan por ellos. Luego continúa viaje por toda la costa del Golfo, más o menos calculando la travesía que puede llevar el barco. Llega hasta Puerto Juárez, en la península de Yucatán, y luego va a Isla Mujeres, más o menos a cinco millas de tierra firme, en el extremo oriental de la península de Yucatán. Allí aguarda, hasta que escucha en un radio de onda corta la noticia del levantamiento en Santiago de Cuba, que es la señal de que Fidel ha desembarcado en Cuba. Pero esto sucederá días después.

En las primeras horas de la madrugada del domingo 25 de noviembre de 1956, el yate Granma navega en las aguas tranquilas del río Tuxpan. Amontonados casi unos encima de otros, los expedicionarios pueden todavía ver a esa hora a su izquierda algunas escasas luces de la ciudad de Tuxpan. A la derecha, todo es más oscuro, aunque hay luces dispersas y aisladas que, según avanzan se hacen más escasas. El barco hace un pequeño giro y todo se torna más oscuro a ambos lados. A veces en una u otra orilla parpadea una aislada lucecita. Se oye más el ruido de los motores y del agua que choca con la proa. Luego de avanzar unos minutos, de momento el yate apaga los motores y continúa navegando despacio y a oscuras, impulsado solo por la corriente del río. Cruza por encima del cable que se tiende de una orilla a otra y que arrastra la patana, pues se corre el riesgo de que las propelas se enreden en él.

Luego de atravesarlo, se vuelven a encender los motores de la embarcación y continúan la travesía por las tranquilas aguas del río. Surgen por el frente algunas luces y se perfilan las siluetas de otras embarcaciones menores que se mueven. Pueden ver también pequeñas señales lumínicas de las boyas. Más allá, la luz del faro les indica la cercanía de la desembocadura del río. Desde el lugar donde partieron hasta la desembocadura, hay aproximadamente once kilómetros, que el yate navega durante una media hora. A la entrada, un puesto naval con un faro de la Marina mexicana, frente al cual el yate tiene que pasar sin ser visto.

Jesús Chuchú Reyes va guiando el barco hasta la escollera, pues es su obligación. Aquello está tan oscuro y los sacos de naranjas le impiden alguna visibilidad, por lo que está a punto de equivocar el rumbo y tomar por la laguna de Tamiahua, que le queda a la izquierda. Pero afortunadamente se da cuenta a tiempo.

Cuando la embarcación llega a la boca del río, Chuchú Reyes va al puente de mando y le entrega a Onelio Pino y a Roberto Roque el barco para su navegación. Pino y Roque marcan de través el faro de la boca y el barco entra a la resaca de la salida del puerto, con velocidad moderada, a poca máquina.

El yate deja atrás las tranquilas aguas del río, atraviesa las escolleras de la desembocadura y penetra en las inquietas aguas del Golfo. Hay un fuerte oleaje, el viento bate con fuerza, cae una fina llovizna. La embarcación acelera los motores, se balancea de un lado a otro, caen cosas en su interior. Las olas cubren la cubierta y parte del techo. Cuando se aleja lo suficiente de tierra firme, ya en aguas del Golfo, se encienden las luces. En su interior, los combatientes se abrazan unos a otros, algunos hace tiempo no se ven. Ernesto Guevara, el médico de la expedición, comienza la búsqueda frenética de los antihistamínicos contra el mareo, que no aparecen. Emocionados, los expedicionarios cantan el Himno Nacional y la Marcha del 26 de Julio. Por último, sus gritos de ¡Viva la Revolución! y ¡Abajo la dictadura! se confunden con el fuerte viento. No resulta difícil imaginar cuánta alegría y emoción sienten Fidel Castro y sus compañeros, después de tanto tiempo soñando y luchando, cuando al fin se ven a bordo de aquel pequeño yate, que semeja una cáscara de nuez en medio del terrible oleaje del Golfo, avanzando decididos rumbo a Cuba.

miércoles, noviembre 22, 2006

Estados Unidos realiza cercos virtuales extraterritoriales contra Cuba

La aplicación fuera de sus fronteras de la absurda política del bloqueo también alcanza al ciberespacio

Por: Amaury E. del Valle

Correo: informaticajr@jrebelde.cip.cu

23 de noviembre de 2006 21:12:56 GMT

Imagen del buscador Google

Múltiplies sitios web, incluyendo el conocido buscador Google, bloquean la descarga de programas o códigos informáticos desde Cuba.

Hace apenas unos días, un estudiante cubano de informática intentó «descargar» desde su computadora el lenguaje de programación Java, desarrollado por la compañía Sun Microsystems en la década del 90 y de amplia difusión hoy.

Un cartel bien explícito le advirtió que su intento de descarga sería infructuoso, pues su país no tiene autorización para usar ese programa producido por una empresa norteamericana. Al cartel solo le faltó explicarle al atónito joven que la negativa es una expresión más del bloqueo norteamericano.

Reproducción de la pantalla de una computadora abiertaEl constante torpedeo al acceso de los cubanos a todo tipo de programas, servicios o nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones forma parte de una estrategia muy bien planeada y exquisitamente desarrollada por el gobierno norteamericano, que incluso mediante la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC por sus siglas en inglés) persigue a quienes intenten violar en el ciberespacio el fortísimo cerco virtual que ha tendido la Casa Blanca.

Las limitaciones son tan agudas, que incluso alcanzan hasta grandes y famosas empresas .COM, como se les conoce a las entidades comerciales del mundo de la tecnología. De las limitaciones no escapa ni siquiera el gigante buscador Google, que a pesar de haber contratado un dominio bajo el .cu, autorizado sin limitantes por el Registro de Nombres de Dominio de Cuba, actualmente niega a los cubanos servicios como Google Code Search, sin dar más explicación al respecto en inglés que: «Lo sentimos, pero Code Search no está disponible en su país».

PELIGRO EN LA UIT

La presencia cubana como Estado miembro en la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) se vio amenazada en el 2006 por las presiones del bloqueo sobre bancos suizos que normalmente sirven de depositarios de la cuota que deben pagar los miembros de la or-ganización internacional.

El 6 de enero de este año, el Ministerio de la Informática y las Comunicaciones de Cuba realizó las acostumbradas tramitaciones anuales pertinentes con el Banco Financiero Internacional S.A. para efectuar el pago por concepto de la cuota de Cuba como Estado miembro de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, por un monto de 80 557 CHF (Francos Suizos).

Sin embargo, este pago fue rechazado por el banco donde posee su cuneta la UIT, en Suiza, argumentando: «los fondos no pueden ser acreditados debido a la imposición de sanciones económicas». Esto, además de hacer peligrar la presencia de Cuba en un organismo internacional de Naciones Unidas, y constituir una aplicación extraterritorial del bloqueo, también implicó gastos adicionales por las gestiones que se tuvieron que efectuar para poder ejecutar esta transferencia a través de otro banco, así como retrasos en los pagos de casi seis meses.

No obstante, no es el único ejemplo de los intentos por cortar el flujo de conocimientos y tecnología al país, o de impedir sus contactos en este campo con el exterior. Las imposiciones llegan incluso a boicotear la confianza de las redes informáticas cubanas, como lo demuestra la negación a la Oficina para la Seguridad de las Redes Informáticas (OSRI) de utilizar las siglas CuCERT para el Equipo de Respuestas a Incidentes Computacionales, cuya misión es la de prevenir y responder a los incidentes computacionales en Cuba.

La OSRI ha tratado de obtener autorización para utilizar las siglas CERT con el propósito de aprovechar el reconocimiento internacional que la misma posee, que facilitaría el alcance de los objetivos de este equipo, tanto nacional como internacionalmente, así como su identificación con instituciones homólogas en el extranjero con similares misiones y objetivos que los nuestros. Esta autorización redundaría en beneficios de alcance mundial en la lucha contra los incidentes computacionales y el «cibercrimen».

A pesar de esto, y aunque desde finales de octubre de 2004 la OSRI viene haciendo gestiones vía correo electrónico con el Instituto de Ingeniería de Software, de la Universidad Carnegie Mellon, en Pittsburg, Pennsylvania, Estados Unidos, la propietaria de la Marca Registrada CERT, después de múltiples y extensas gestiones, respondió el pasado 17 de marzo de 2006 que «...desgraciadamente, debido a las políticas del Gobierno de Estados Unidos», eran incapaces de satisfacer nuestra demanda de permiso en este momento (se refiere al uso de las siglas CERT).

CABLES CORTADOS

Además de impedir que el país se conecte con las redes internacionales de fibra óptica, el gobierno norteamericano también ha tratado de evitar que esta importante vía de conexión se extienda por el interior del país, negando la exportación de cables a las empresas estadounidenses que los producen o amenazando con sanciones a las extranjeras.

CUBATEL, la entidad encargada de esa tarea, solicitó durante 2006 ofertas a un total de 45 entidades relacionadas con la producción o comercialización de diversos tipos de cables, accesorios o equipos relacionados con las comunicaciones por fibra óptica.

De todas, solo cuatro enviaron respuestas diciendo que no estaban interesadas o no podían hacer negocios con Cuba como resultado de las leyes del bloqueo; dos respondieron acerca de la posibilidad de contactar por intermedio de sucursales en terceros países, y las restantes 39 simplemente no respondieron.

Algunos correos con respuestas negativas a la parte cubana por hombres de negocios norteamericanos son más que evidentes de la intención de empresas de ese país de establecer relaciones comerciales normales, las que se ven imposibilitadas por la absurda política del bloqueo.

Así, Saif Usmani, funcionario del Departamento de Ventas de Standard Marketing Incorporated, respondió: «Le agradecemos por contactarnos para sus requerimientos industriales, pero tenemos que declinar su solicitud porque no podemos romper la ley federal. En el caso de que las relaciones USA-CUBA mejoren en el futuro cercano y el embargo sea levantado, amaríamos ofrecerles nuestros productos».

Mientras, Scott Clay, funcionario de ventas de 3M Telecommunications, explicaba: «Desearíamos poder hacer negocios con ustedes, pero debido al embargo de EE.UU. con Cuba nos están prohibidas esas actividades. Si nuestras regulaciones cambian alguna vez, estaremos felices de asistirlos en el futuro».

GARROTES EXTRATERRITORIALES

Hasta programas tan nobles como el de llevar la computación a todas las escuelas cubanas, la creación de salas de video, consultorios médicos o centros para el acceso a las nuevas tecnologías, muchos de estos ubicados en lugares de difícil acceso y que por ende deben funcionar con paneles solares, se ven afectados por la cacería criminal contra cualquier intento la Mayor de las Antillas de acceder a nuevas tecnologías.

Un ejemplo en este sentido es la situación con los inversores de corriente y otros equipos que se utilizan como parte indispensable de los Sistemas de Energía Fotovoltaicos que obtenían de una empresa canadiense, la cual, debido a sus intereses de negocios con Estados Unidos, se negó a seguir vendiendo estos productos a otra entidad del mismo país que negocia con la cubana COPEXTEL, lo cual provocó tener que buscar un suministrador alternativo y por ende el encarecimiento de los precios.

De hecho, hasta las sucursales en Canadá de los tres principales suministradores de equipos de computación en Estados Unidos: Ingram Micro, Tech Data y Sinnex se han negado a suministrar medios a una compañía canadiense porque esta hace negocios con Cuba, a pesar de que la mayor parte de estos suministros ni siquiera son fabricados en territorio de Estados Unidos, en franca aplicación extraterritorial del bloqueo.

Son apenas algunos pocos ejemplos de un ensañamiento cruel e innecesario contra los cubanos, quienes a pesar de eso cada día alcanzan un mayor dominio de las nuevas tecnologías, basado en el uso social de estas a favor del desarrollo de todo un pueblo.

Reconocen contribución de los universitarios cubanos en lucha contra el bloqueo

Jóven que porta un pullover con diseño en contra del bloqueo
Foto: AIN
Las Jornadas Populares de Reflexión «Cuba contra el Bloqueo y la Anexión» contaron con la participación de 355 estudiantes. Felipe Pérez Roque, ministro de Relaciones Exteriores reconoció esta labor en un encuentro que sostuvo este martes con los jóvenes incorporados de la Universidad de La Habana

Por: Mayte María Jiménez, estudiante de Periodismo

Correo: digital@jrebelde.cip.cu

22 de noviembre de 2006 00:08:27 GMT

«La intensa relación que se estableció entre los jóvenes universitarios y el pueblo durante las Jornadas Populares de Reflexión Cuba contra el Bloqueo y la Anexión, constituyó una experiencia enriquecedora, de la cual aprendimos de la franqueza, el compromiso y el entusiasmo que caracteriza a la FEU; estoy seguro de que cuando se repita tendrá el mismo ímpetu».

Así afirmó Felipe Pérez Roque, ministro de Relaciones Exteriores, este martes en un encuentro con los jóvenes incorporados a las Brigadas Universitarias Antiimperialistas (BAU), fuerza que movilizó a 355 estudiantes de diversos centros de la Educación Superior de la capital, desde el 17 de octubre hasta el 6 de noviembre, para impartir casi 400 conferencias vinculadas al tema del bloqueo.

Fueron visitadas 211 instituciones, en las que unas 29 000 personas participaron en los debates, desarrollados sin protocolo alguno.

Maydelis Iglesias, estudiante de Sociología, reconoció el interés que la polémica sobre el bloqueo despertó en los pioneros, como lo fue el caso del pequeño Raysel Sosa, a quien le fue negado el premio del Concurso Internacional de Medio Ambiente, consistente en una cámara fotográfica.

Para la mayor comprensión por parte de los niños y adolescentes de todos los daños y afectaciones que provoca el gobierno norteamericano a la economía cubana, y al pueblo, es muy importante ofrecer ejemplos concretos, agregó.

Los jóvenes apuntaron también la necesidad de una preparación más profunda que permita dar respuesta a aquellas preguntas complejas relacionadas con la realidad actual.

Sobre ello el canciller aclaró que aunque en el país presenta dificultades económicas, producto de una crisis que arrastra desde los años 90, los problemas internos se tienen que resolver con el esfuerzo y el trabajo de cada cubano.

En el encuentro fueron distinguidos los 355 estudiantes que impartieron estas jornadas y se reafirmó el compromiso de reeditar la experiencia el próximo año y la disposición para llevar adelante cualquier tarea de la Revolución. La FEU entregó al Ministerio de Relaciones Exteriores un reconocimiento por constituir un genuino exponente de las tradiciones de lucha del heroico pueblo cubano.

El bloqueo también daña al corazón

Enrique Atiénzar Rivero

No es un secreto que un niño o niña recién nacidos en Cuba portadores de una cardiopatía congénita crítica, puedan morir por falta de Prostanglandina, un medicamento esencial para la sobrevivencia, en espera de la cirugía de urgencia.

Foto: Jorge Luis TéllezEl doctor Eduardo Pedroso con seis de los 478 niños camagüeyanos operados del corazón.

Este fármaco de una firma estadounidense no puede ser adquirido por nuestro país "gracias" al bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, lo cual pone en peligro vidas en edades tempranas.

El Estado cubano para favorecer a su niñez realiza ingentes esfuerzos por adquirir el producto por otras vías, invirtiendo el doble o el triple del costo original.

Otro tanto ocurre para acceder a los catéteres que se emplean en la dilatación de válvulas y cierre de defectos congénitos que, como señaló el doctor Eduardo Pedroso, jefe del servicio de Cardiología del hospital Pediátrico doctor Eduardo Agramonte, de Camagüey, evitarían algunas operaciones, disminuirán el riesgo de infecciones y las prolongadas estancias en los centros asistenciales.

Cuenta el galeno que en 1982 durante su último año de la especialidad en el Instituto de Cardiología, en la capital, llegó a esa institución, acompañado de sus padres, un niño dominicano de tres años de edad, quien anteriormente había viajado a Estados Unidos para que lo operaran del corazón.

El dinero del que disponía la familia, fruto de una colecta popular convocada por un programa de televisión de su país, alcanzó solo para investigaciones preliminares. El hecho de ser pobres los privó del servicio médico. Tuvieron que desistir de someterlo a estudio y de operarlo, aunque no tardó en aparecer la mano solidaria de Cuba.

Los padres de Betsabé, Amada, David, Adriana, Inelis y Dianelis corrieron mejor suerte que los familiares del infante caribeño, gracias a la red cardiopediátrica nacional, con su centro rector anexo al hospital capitalino William Soler.

En opinión del doctor Pedroso, quien creó en 1983 el servicio de cardiología en la institución agramontina, establecer la red nacional en noviembre de 1986, que ahora cumple su aniversario 20, fue una idea muy acertada en política de salud para descubrir la existencia de cardiopatías congénitas.

AFECCIONES MÁS FRECUENTES

El cardiólogo mencionó que cuando fundaron el servicio aquí, la mayor presencia que veían eran las enfermedades de origen reumático, muy ligadas al escaso desarrollo socio- económico.

La casi totalidad de las cirugías que se realizan tanto en el William Soler como en el Cardiocentro Ernesto Guevara, de Villa Clara, y en el Saturnino Lora, de Santiago de Cuba, corresponden a cardiopatías congénitas, aunque en el primero son atendidos los recién nacidos críticos y menores de un año.

La satisfacción mayor de este médico, como el de todos los trabajadores vinculados a la especialidad, radica en el elevado índice de supervivencia y el crecimiento de los niños hacia una vida normal, en la que respondan al programa de rehabilitación.

"Conozco a una joven que después de una cirugía del corazón ha tenido tres hijos por vía natural de parto y a un paciente de Ciego de Ávila, operado de válvula mitral, que su trabajo es la monta de toros.

Desde 1991, en el centro de genética provincial de Camagüey más de 10 000 embarazadas han sido examinadas por medio de un equipo de ultrasonido, técnica denominada ecocardiografía fetal, que permite orientar a la gestante y a la familia la conducta a seguir en caso de ser portador el feto de una cardiopatía congénita crítica.

Comienza la hora de partir hacia Cuba

(Tomado del libro La Palabra Empeñada)

Heberto norman Acosta
Investigador histórico Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado

Aquel jueves 22 de noviembre, Ñico López arriba a la ciudad de Veracruz para transmitir la orden de trasladar a los combatientes hacia Xalapa, ya en camino hacia el punto de concentración. Estos son Armando Mestre, Miguel Cabañas, Armando Huau, Antonio Darío López, Norberto Godoy, Pablo Hurtado, Luis Crespo, Norberto Abilio Collado, Arnaldo Pérez, Alfonso Guillén Zelaya, Jaime Costa, Enrique Cuélez, Arturo Chaumont y Evaristo Evelio Montes de Oca, quien funge como responsable de la zona. Antes de salir, Ñico plantea que aquel compañero que no quiera partir hacia Cuba se puede quedar. Pero todos están de acuerdo y parten en ómnibus hacia Xalapa.

En medio de los preparativos, Fidel tuvo que enfrentar muchos momentos azarosos, en la foto dialoga con uno de los abogados tras las detenciones de expedicionarios por la Policía Federal en el mes de julio.

Aquella noche, los combatientes que residen en Xalapa también reciben la orden de prepararse para partir. Por la madrugada, llega Ñico López y les informa que ha llegado la hora de salir para Cuba, que el que esté dispuesto dé un paso al frente y el que no, puede quedarse. Todos dan el paso al frente, con una alegría tremenda.

Mientras tanto, en Ciudad Victoria permanecen alojados en diversos hoteles los treinta y dos combatientes que, conducidos por Faustino Pérez, salieran la noche anterior del campamento de Abasolo y aguardan el momento de la partida. La mañana y la tarde la aprovechan en visitar algunos lugares de interés o resolver varias cuestiones. Tomás David Royo sufre un fuerte dolor de muelas y tiene la cara hinchada. Pablo Díaz lo acompaña a un dentista, quien le informa que no puede extraerse la muela y debe inyectarse. Entonces Pablo se lo informa a Faustino, quien determina entregarle algún dinero y enviarlo de regreso a Ciudad México. Pero cuando Pablo se lo comunica a Royo, este decidido le responde que ya sabe que se van para Cuba y que a él hay que matarlo junto con todos.

En la capital mexicana también se ultiman los detalles para la partida. Ese día, Jesús Montané y Melba Hernández comienzan a cumplir rápidamente las instrucciones recibidas por Fidel la noche anterior. Una de las primeras casas en ser evacuadas es la de la calle Ingenieros, custodiada por el italiano Gino Doné y que solamente conocen unos cuantos.

Varias prácticas se hicieron en este campo de tiro.

Por su parte, Julito Díaz y Ramiro Valdés abandonan el apartamento de Nicolás San Juan 125, colonia Narvarte, donde reside la cubana Clara Villa Milián, Chicha, y se dirigen al motel Mi Ranchito, en Xicotepec de Juárez, en compañía de otros combatientes.

De regreso a la capital mexicana, Fidel Castro se reúne en el apartamento de Coahuila 129-C, colonia Roma, con el ingeniero mexicano Alfonso Gutiérrez, Fofó, y su esposa Orquídea Pino para analizar los detalles y la fecha de la partida. Esa mañana, Cándido González los va a buscar a su casa y les dijo que Fidel quería hablarles. Se reúnen y Fidel les habla de las características del barco, que no tienen una garantía de poder llegar a Cuba, pero la situación es apremiante y quiere consultar con ellos su opinión. Les comunica además la fecha de la partida y el itinerario de los distintos grupos hasta el punto de concentración 11.

Casi al anochecer, Fidel acude una vez más a la casa del capitán Fernando Gutiérrez Barrios, en la calle Teziutlán 30, Coyoacán, para despedirse del oficial amigo e informarle de la inminente partida. Conversan en una calle semioscura y Gutiérrez Barrios recuerda que Fidel, con gran confianza en su persona, le comunica que se va a luchar por la libertad de su país. Por supuesto, el oficial amigo no le pregunta cuándo ni cómo ni dónde.

También Fidel visita esa tarde la casa del exiliado cubano Carlos Maristany y le comunica la inminente salida de la expedición.

Esa misma noche, Fidel cita a algunos jefes de grupo en el Pedregal de San Ángel, para comunicarles la inminente partida y transmitirles las últimas orientaciones. Entre otros, asiste Reinaldo Benítez, a quien da instrucciones de que recoja a su esposa Piedad Solís y regrese a ese punto, para dar un largo viaje. Así lo hace Benítez, fue en busca de Pipí al apartamento de Pedro Baranda 18 y, cuando regresó al punto de reunión, le instruyen recoger dos maletas grandes llenas de armas para llevarlas a Poza Rica. Y aquella noche partió con su esposa Piedad Solís, en un auto conducido por Jimmy Hirzel.

En estas chozas del rancho María de los Ángeles, de abasolo, Estado de Tamaulipas, pernoctó un grupo numeroso de expedicionarios.

También Héctor Aldama, quien permanece residiendo en el apartamento de Jalapa 68 junto a otros combatientes, acude aquella noche a la casa del Pedregal de San Ángel, donde Fidel lo aguarda para informarle de la inminente partida y darle las últimas instrucciones. Le entrega además una pistola de ráfagas y un reloj, y de ahí regresa a su casa campamento para preparar a los compañeros. En aquella ocasión, Fidel le plantea la imposibilidad de llevar en la expedición a su compañera, la mexicana Marta Eugenia López, debido al poco espacio disponible en la embarcación. Para él es duro decírselo a Marta Eugenia, pues ella había realizado todos los entrenamientos al igual que cualquier otro compañero, y decide comunicárselo a la hora de zarpar.

Con la adarga al brazo

El viernes 23 de noviembre, los diarios mexicanos ofrecen informaciones contradictorias sobre la mencionada conspiración y la cantidad de armas decomisadas, en tanto la policía se mantiene en silencio respecto a los hechos. Algunos afirman que las armas ocupadas ascienden a unos 56 mil dólares, compradas en su mayoría en los Estados Unidos, mientras otros declaran que la cantidad es mucho menor. Últimas Noticias, la edición vespertina de Excelsior, citando una fuente de la policía, informa que entre los documentos ocupados a los detenidos se encuentran cartas del ex presidente Carlos Prío Socarrás, pero la policía no comenta al respecto. Se asegura, en cambio, que la investigación continúa y que conocidos exiliados cubanos están siendo cuidadosamente vigilados. Durante los interrogatorios del día anterior, poco o nada revelaron los detenidos acerca de las armas capturadas y niegan terminantemente conocer a Fidel Castro. Aunque se guarda todavía silencio sobre los detalles, un informante expresa que las armas ocupadas fueron entregadas el día anterior a la Procuraduría General de la República.

Aquel viernes 23 de noviembre, comienza a ejecutarse el traslado de los combatientes hacia el punto de concentración, según el plan trazado por Fidel Castro. Por la mañana, Cándido González acude al apartamento de la calle Coahuila 129-C, colonia Roma, para recoger a Arsenio García, Félix Elmuza y a otros combatientes, y conducirlos en un auto Pontiac hacia el motel Mi Ranchito, en Xicotepec de Juárez, estado de Puebla, adonde llegan alrededor del mediodía. En dos o tres cabañas alquiladas, Arsenio advierte a Ramiro Valdés, Ciro Redondo y a Juan Manuel Márquez, y le llama la atención la cantidad de maletas de piel que hay, todas con armas.

Mientras, el nutrido grupo de treinta y dos combatientes procedente del campamento de Abasolo, que desde hace dos días se encuentra hospedado en diversos hoteles en Ciudad Victoria, estado de Tamaulipas, se apresta a partir en ómnibus hacia la ciudad de Tampico, importante puerto a orillas de la desembocadura del río Pánuco, rumbo al sur. Ya de noche, llegan a Tampico y se hospedan en varios hoteles y posadas, hasta esperar la señal de partida. Uno de ellos es el hotel Inglaterra, en la esquina de las calles Díaz Mirón y Olmos.

Por su parte, el grupo de Veracruz, que la noche anterior se trasladara a la ciudad de Xalapa para unirse al otro grupo de combatientes en ese lugar, sale aquella mañana en ómnibus conducido por Ñico López hacia Tecolutla, centro turístico en la costa veracruzana a orillas de la desembocadura del río del mismo nombre. En total, suman cerca de quince combatientes. Antes de llegar, descienden de los ómnibus por unos minutos para cruzar en patana el río. En Tecolutla se alojan en distintos hoteles, en espera de la señal de partida. Evaristo Montes de Oca es de los primeros en llegar y el encargado de alojar a los compañeros en los hoteles, lo cual hace sin dificultad pues no es temporada turística. Dicen ser integrantes de un equipo de pelota y así pasan dos días en Tecolutla.

Esa propia tarde, Reinaldo Benítez y la mexicana Piedad Solís arriban a la ciudad de Poza Rica, en el auto conducido por Jimmy Hirzel. Llevan consigo dos maletas llenas de armas y se hospedan, según lo acordado, en el hotel Aurora.

Mientras los distintos grupos de combatientes se encaminan hacia el punto de concentración, Carlos Bermúdez permanece solo custodiando la casa de Santiago de la Peña, en las márgenes del río Tuxpan. Lo único que ha comido es unas galletas y otras boberías que le dejaron, además de algunas naranjas que pudo recoger, pese a las advertencias del custodio que cuida la casa. Pero ese día llega en un auto Cándido González con otro compañero, quien le indica abrir la puerta de la nave que se encuentra al fondo de la casa, donde hay mucha paja de arroz, y guarda el auto dentro. Antes de salir, Cándido le advierte que no se preocupe, pues va a recibir una visita muy pronto.

Desconoce Bermúdez que, a pocos metros de la casa, en la margen del río, ese mismo día el mexicano Antonio del Conde, el Cuate, y Jesús Reyes García, Chuchú, sitúan el yate Granma y concluyen el acondicionamiento de la embarcación. Días atrás, ambos guardaron en la nave de la casa parte de los uniformes, las botas y otros equipos de la expedición.

Horas después, Bermúdez recibe en la casa de Santiago de la Peña la visita de Chuchú Reyes, quien llega en un botecito de motor por el río para llevarle algo de comer. Le toca a la puerta y, advirtiendo la ansiedad de su compañero, le dice que no se ponga nervioso, que pronto va a tener una sorpresa grande. Conversan un rato, le trae de comer algunas galletas y una lata de chorizos, así como un libro sobre la batalla de Ayacucho. El joven le pregunta si ya está cerca la partida y Chuchú le responde que sí, pero que no se preocupe. Bermúdez le propone entonces que consiga unos cuantos sacos de yute para cargar con todas las naranjas que hay en la casa y Chuchú queda en traérselos. Pero le asegura que va a traer algo más que los sacos y parte sonriéndose.

Aquella propia noche, comienza a ejecutarse en Ciudad México el plan de traslado del grueso de los combatientes hacia el punto de reunión. Fidel Castro cita a otros jefes de grupo a la casa de la calle Génova 14, donde residen dos ancianas tías del ingeniero mexicano Alfonso Gutiérrez, Fofó, para trasmitirles las últimas orientaciones. Entre otros asiste Universo Sánchez, quien funge como responsable de la casa de Insurgentes 5 y recibe instrucciones de prepararse para salir. Pero antes debe concentrar el grupo de compañeros que no pueden integrar la expedición, para dejarles algún dinero y la orientación de permanecer acuartelados sin salir de la casa.

También Calixto García se reúne esa noche con Fidel y Raúl, este último con una relación de los combatientes que formarán parte de la expedición. Fidel le da algún dinero y la orden de trasladarse, en compañía de Roberto Roque, a un hotel en la ciudad de Pachuca, estado de Hidalgo, para al día siguiente continuar viaje hacia el motel Mi Ranchito, en Xicotepec de Juárez, donde se concentrarán. Por precaución Calixto, a su regreso al apartamento de Coahuila 129-C, colonia Roma, no le da detalles a Roque, solo le dice que van para un entrenamiento.

Calixto plantea en aquella ocasión a Roque que no puede llevar maleta alguna y debe ir solo con el abrigo en la mano, para no llamar la atención. Tienen una pequeña discusión, pues Roque insiste en llevar la maleta donde tiene todos sus libros de navegación. Tuvo que ponerse duro Roque para convencerlo, diciéndole que si no lleva consigo los libros debía asumir Calixto la responsabilidad. Al fin, Calixto accedió a que Roque llevara la maleta con todos sus libros y parten en ómnibus hasta la ciudad de Pachuca, donde se hospedan en un hotel.

Tarde en la noche, Fidel Castro se dirige al Pedregal de San Ángel, acompañado de Cándido González, para despedirse de todos. Lo hace normalmente, para no despertar sospechas. Abraza a las hermanas que se encuentran aún despiertas, del mismo modo que lo hizo en otras oportunidades. Lleva un traje de invierno y camisa blanca de cuello. Alguien le advierte que debe afeitarse, y sin zafarse el nudo de la corbata siquiera, va al baño y se afeita. Luego, se pone el abrigo azul y se marcha, en unión de Onelio Pino que lo espera.

Momentos después, arriba Fidel en un auto al apartamento de la calle Pachuca, casi esquina a Francisco Márquez, colonia Condesa, donde lo aguarda Enrique Cámara. Horas antes, salieron del lugar en otro auto Jesús Montané, Melba Hernández y Rolando Moya, rumbo a Poza Rica. La noche anterior, lo hicieron el dominicano Ramón Mejías del Castillo, Pichirilo, y el italiano Gino Doné. Cámara permanecía solo esperando como una hora y, cuando decide echar un vistazo a la puerta, en ese momento llega Cándido González a buscarlo. Montan en un auto donde ya se encuentran Fidel y Onelio Pino, y de ahí salen en busca de Ernesto Guevara.

Aquella noche, Fidel Castro y sus compañeros detienen su auto frente al edificio de la calle Anaxágoras, esquina a Diagonal San Antonio, colonia Narvarte, donde se refugia el médico argentino en el pequeño cuarto en la azotea, cedido por el guatemalteco Alfonso Bauer Paiz.

Esa noche sesiona en el apartamento de Bauer Paiz una reunión de la Unión Patriótica Guatemalteca en el exilio, cuando sienten el timbre de la puerta principal del edificio. Desde el lugar donde se encuentran, en la planta baja, pueden observar la silueta de un joven corpulento. Bauer Paiz pide a su esposa que vaya a ver quién es el visitante, mientras continúan reunidos. Cuando Fidel Castro pregunta si está Ernesto, la esposa de Bauer Paiz le responde que allí no vive ningún Ernesto. Pero Fidel, poniendo el pie delante de la puerta para evitar que fuera cerrada, le asegura que allí está y va a entrar. Empuja la puerta y sube corriendo la escalera, hasta llegar al cuartico donde se refugia Ernesto.

Fidel baja al poco rato, después de avisarle. Entonces Enrique Cámara sube y se queda un momento en el cuartico de la azotea hablando con el médico argentino. Recuerda que no hay dónde sentarse, pues lo único que tiene es un catre tirado en el suelo sin colchoneta, algunos libros, un montón de papeles y la bombilla del mate.

Alfonso Bauer Paiz relata:

Al rato, Ernesto me mandó a pedir, por intermedio de mi esposa, la última caja de medicinas que había recibido días antes y que permanecía en una esquina, cerca del patio. Entre cuatro personas, o más, apenas si podíamos mover aquella enorme caja [...]

Antes de partir precipitadamente del lugar, Ernesto cierra el pequeño cuarto por fuera con un candado. En su interior, deja la cama sin hacer, su bombilla de mate, el reverbero, su inhalador de asma, algunas prendas de vestir y una media docena de libros abiertos, entre ellos El Estado y la Revolución, de Lenin, El Capital, de Marx, y un manual de cirugía de campaña. Al abandonar el lugar, por precaución Ernesto no se despide del guatemalteco Bauer Paiz ni de su esposa, quienes le dieran albergue por unas semanas.

Días antes, Ernesto Guevara escribió por última vez a su madre desde tierra mexicana. Luego de informarle que su esposa partiría dentro de un mes a visitar a su familia en Perú, con su acostumbrada ironía comenta:

Yo, en tren de cambiar el ordenamiento de mis estudios: antes me dedicaba mal que bien a la medicina y el tiempo libre lo dedicaba al estudio en forma informal de San Carlos.29 La nueva etapa de mi vida exige también el cambio de ordenación; ahora San Carlos es primordial, es el eje, y será por los años que el esferoide me admita en su capa más externa [...]

Luego de recordar que estuvo empeñado en la redacción de un libro sobre la función del médico, del que solo terminó un par de capítulos mal escritos y que olían a folletín, por lo cual ha decidido estudiar, esboza su trayectoria en los próximos años:

Además, tenía que llegar a una serie de conclusiones que se daban de patadas con mi trayectoria esencialmente aventurera; decidí cumplir primero las funciones principales, arremeter contra el orden de cosas, con la adarga al brazo, todo fantasía, y después, si los molinos no me rompieran el coco, escribir.

Por último, en vísperas de emprender la gesta libertaria y con la encomienda expresa de entregar la misiva días después de su partida, el joven Ernesto Guevara se despide de su madre:

Para evitar patetismos "pre mortem", esta carta saldrá cuando las papas quemen de verdad y entonces sabrás que tu hijo, en un soleado país americano, se puteará a sí mismo por no haber estudiado algo de cirugía para ayudar a un herido y puteará al gobierno mexicano que no lo dejó perfeccionar su ya respetable puntería para voltear muñecos con más soltura. Y la lucha será de espalda a la pared, como en los himnos, hasta vencer o morir.

Aquella noche, Fidel Castro y sus acompañantes se dirigen en el auto al motel Mi Ranchito, en Xicotepec de Juárez, estado de Puebla, donde los aguardan otros combatientes. Cándido González conduce el auto Pontiac, comienza a llover y llegan de madrugada. En una cabaña ya los esperan Juan Manuel Márquez y un grupo de compañeros. Conversan un rato y luego Fidel le dice a Enrique Cámara que duerma allí, en la misma cabaña del motel, para que al día siguiente se levante temprano y fuera con Jimmy Hirzel a ver el yate.

martes, noviembre 21, 2006

Cuba exige justicia en caso del terrorista. Luis Posada Carriles

PANAMÁ, 21 de noviembre (PL).— El presidente de la Asamblea Nacional (parlamento) de Cuba, Ricardo Alarcón, demandó hoy aquí al gobierno de Estados Unidos extraditar a Venezuela al terrorista Luis Posada Carriles o en su defecto juzgarlo por sus crímenes.

En conferencia de prensa, el líder parlamentario recordó que Posada Carriles tiene un proceso abierto en Caracas, que eludió tras su fuga de una cárcel en 1985.

Alarcón destacó que el criminal era juzgado en el país sudamericano por la voladura de un avión cubano con 73 personas a bordo, hace 30 años.

Ese delito, comentó, está bien tipificado en un convenio internacional firmado en Montreal, en 1971, sobre la represión de actos ilícitos contra la seguridad de la aviación civil.

Señaló que el artículo 7 de ese pacto establece que el gobierno en cuyo territorio se encuentre el delincuente, "si no procede a la extradición del mismo, someterá el caso a sus autoridades competentes para enjuiciarlo, sin excepción alguna y con independencia de que el delito haya sido o no cometido" allí.

Alarcón expresó que el próximo 1 de febrero vence un plazo de 90 días otorgado por un juez federal a la Casa Blanca para que presente por escrito las razones por las cuales no se debe conceder la liberación al criminal.

Según la ley, las autoridades norteamericanas no pueden mantener preso indefinidamente a una persona que entró ilegal al país, a menos que sea declarado terrorista o un peligro para la seguridad nacional, puntualizó el dirigente cubano.

Posada Carriles va cumplir dos años en Estados Unidos, pero Washington ignora la solicitud de extradición de Venezuela y se resiste a calificarlo de terrorista, indicó.

Asimismo, resaltó que un tribunal panameño lo declaró un peligro para la seguridad del país, luego de su arresto por planear atentar contra la vida del presidente cubano Fidel Castro, durante la X Cumbre Iberoamericana, celebrada aquí en 2000.

 
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